Martinez Canut

La encía en la juventud

¿Cuándo puede empezar la periodontitis? Esta pregunta nos la hacen muchos padres que han padecido esta enfermedad y no quieren que le suceda lo mismo a sus hijos.

La periodontitis puede comenzar durante la juventud. Puesto que la enfermedad tiene pocas manifestaciones y suele presentarse en mucha gente, está indicado el examen rutinario de la población general para identificar ya en la juventud si existen lesiones de encía (bolsas periodontales) haciendo la exploración oportuna. Es necesario que la población asuma que aunque el sangrado de encías sea normal (por suceder a mucha gente), es expresión de una enfermedad que se debe prevenir y tratar.

Nos llama positivamente la atención ver que los padres que han padecido periodontitis, traigan a sus hijos con el fin de identificar si tienen el problema y poder detectarlo a tiempo.

Esto nos parece una idea estupenda por dos motivos. En primer lugar, porque puede haber una predisposición natural, incluso heredada, a padecer la enfermedad (esta predisposición se relacionaría con unas defensas más lentas para las bacterias de la periodontitis). En segundo lugar, porque por lo frecuente que es la enfermedad, debemos explorar a toda la población para identificar el problema a tiempo.

Nos complace enormemente ser testigos de lo mucho que cambian las cosas. Hace algunas décadas, la inmensa mayoría de la población no era ni examinada ni tratada de su periodontitis. Por ello una mitad o más de la población de mayor edad no tiene dientes. Hoy en día, identificamos y tratamos el problema, cada vez más a tiempo, y comprobamos como los padres y los profesionales formamos un equipo para evitar que la enfermedad se desarrolle en nuestros menores.

Existe una variante de enfermedad periodontal conocida como gingivitis ulceronecrotizante, que se presenta más en los jóvenes. Se trata de una rápida destrucción de la encía entre los dientes y que puede evolucionar con la pérdida del hueso al hacerse crónica. La causa son determinadas bacterias en combinación con unas defensas bajas. Lo diagnosticamos asociado a situaciones de estrés, exámenes, tabaquismo y falta de higiene.